Laura, sentada sobre el mugriento jergón de la habiacion que habia alquilado, era incapaz de conciliar el sueño, su cabeza no dejaba de pensar, daba vueltas y mas vueltas a la idea de lo que le estaba pasando. Hoy habia podido pasar la noche en aquella deprimente habitación, pero al menos tenía un techo, pero ¿y mañana, como seria mañana?
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Laura, sentada sobre el mugriento jergón de la habiacion que habia alquilado, era incapaz de conciliar el sueño, su cabeza no dejaba de pensar, daba vueltas y mas vueltas a la idea de lo que le estaba pasando. Hoy habia podido pasar la noche en aquella deprimente habitación, pero al menos tenía un techo, pero ¿y mañana, como seria mañana?